Air and Light and Time and Space

An image log

Errormancy

Errormancia

Kim Cascone, San Francisco, 2011

…divine by airy impressions, by the blowing of the winds, by rainbows, by circles round about

the moon and stars, by mists and clouds, and by imagination in clouds and visions in the air.”1

– Henry Cornelius Agrippa

Para la mente moderna, un glitch es un artefacto indeseado, una interrupción momentánea del comportamiento esperado producido por un sistema en falla. En un instante cambia la relación del usuario con ese sistema. Un glitch instala sospecha, indicando que el sistema es no fidedigno, corrupto, poco confiable.

Esta es la visión más común hoy mantenida por la mente racional, una consciencia formada por vivir en una sociedad tecnológica mecanística. Hemos sido entrenados a través de un tratamiento de shock al pánico cuando las cosas salen mal. Luego de aprender las peculiaridades de un sistema, reaccionamos a estos eventos intrusivos evocando una lista de tips de posibles soluciones, arrojándolas al problema esperando que alguna lo arregle.

En los principios de la historia de los medios digitales, cuando la ciencia de la corrección de errores estaba en su infancia, los artistas descubrieron que los glitches podían producir a veces maravillosos artefactos. Y eso, de manera similar a la técnica de “cut-up”, formó nuevas yuxtaposiciones que en apariencia provenían de la nada. Como si fuesen invocadas o conjuradas con una tirada de dados.

Pero la suerte es caprichosa y solo hace una aparición cuando lo desea, así que en vez de esperar a que los glitches ocurran, los creadores de contenido coleccionaron y forjaron duramente imitaciones de glitches, haciéndolos disponibles como presets, plug-ins y clips en librerías de medios. Los faux glitches ahora podían ocurrir en cualquier momento solamente presionando un botón.

Como resultado de su facilidad de reproducción, el glitch proliferó como un significante a la moda de la disfunción tecnológica, invocando un futuro distópico donde el control sobre la máquina se ha vuelto lamentable. Ha agregado el beneficio de hacer parecer al usuario como un sofisticado técnico, un ciber-artista trabajando en los límites de la tecnología.

A través de su sobreuso en todo, desde comerciales televisivos de perfume a remixes electrónicos de moda, el glitch ha sido desdentado, castrado, dejado inefectivo como efecto. Glitch se ha vuelto una etiqueta de género en iTunes.

A la inversa, algunos artistas utilizan el glitch no como un artefacto, sino como un medio de conjuro u oráculo. Sabiendo que un glitch parasíticamente utiliza un sistema como conducto hacia la entrega inesperada de sabiduría, utilizan el glitch como dispositivo para la adivinación.

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Errormante

“When you cut into the present the future leaks out.” 2
- William S. Burroughs

Para la mente medieval un dispositivo de adivinación actuaba como medio a través del cual llegaban las profecías, augurios y bendiciones, no producía estos mensajes en sí mismo.

La adivinación  era una forma de ver un reino más allá del mundo natural, uno que era oculto a la mayoría de las personas y considerado vivo e inteligente.

La mente medieval no veía el universo operando a través de fuerzas mecánicas, sino por una sutil triangulación de “metales, nébulas y estrellas”.3

La superficie brillante de una piedra, la difuminada intermitencia de una llama en un cuarto en penumbras, el nebuloso interior de una esfera de cristal – estos dispositivos actuaron como un receptor, cargando pedazos de sabiduría desde una realidad atemporal, no-espacial, no-manifiesta: el reino superno o mundus imaginalis.4

En las manos de artista correcto, un glitch puede crear una breve ruptura en el continuum del espacio-tiempo, mezclando el espacio psíquico del observador, dejando que el artista establezca una conexión directa con el reino superno.

Este enlace sirve como una herramienta poderosa para cualquier artista permitiendo la creación de nuevas permutaciones, combinaciones, residuos y palimpsestos.

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Coordenadas podridas

“Today it is the territory whose shreds slowly rot across the extent of the map.” 5
– Jean Baudrillard

Un glitch puede hacer más que actuar como un dispositivo divinatorio, momentáneamente abriendo un portal al reino superno – los glitches pueden ser acumulados como puntos de datos, sirviendo como coordenadas en un mapa.

Los glitches pueden servir como puntos de datos accidentales, palabras clave malformadas, etiquetas rotas, hieroglificos encriptados. Cada glitch sucesivo ayuda a definir más el anterior, agudizando de manera constante un foco borroso.

Un grupo de glitches puede formar una línea, definir un área, trazar una ruta a través del espacio inexplorado. Este espacio es un n-dimensional ‘espacio potencial’ y los glitches pueden ser utilizados para navegar este espacio, buscando patrones inesperados, juxtaposiciones al azar y develando contenido subliminal.

Es muy fácil cuando se trabaja con nuevas herramientas llenar múltiples discos rígidos con archivos de sonido, sesiones de audio digital, fotos y videos de cámaras digitales, experimentos de photoshop, dibujos en illustrator, etc. Carpetas dentro de carpetas de versiones, revisiones, estudios y experimentos de descarte.

Ya que son solamente datos podemos moldear este contenido como un terreno físico o espacio. Navegar este espacio con glitches puede ayudar a descubrir una esencia, un grano escondido en los datos – como una varilla de zahorí es utilizada para buscar agua en las profundidades.

Trabajar con glitches puede forjar un camino a través de este terreno, delimitar una aproximación, formular una estrategia oblicua.

En vez de utilizar una idea enlatada de lo que debería parecer o sonar un glitch, los artistas deberían utilizar herramientas6 que los ayuden a invocar glitches abriendo el proceso de descubrimiento hacia la probabilidad – sin intentarlo. En otras palabras, estas herramientas se comportan como el I-ching de Cage o las estrategias oblicuas de Eno en vez de un efecto determinista y repetido, desarrollado por creadores de contenido.

Cuando se utilizan estas herramientas para navegar el espacio de la posibilidad es importante recordar que el artista está solo trabajando en el nivel mecanístico o físico.

Para que cualquier obra de arte pueda operar a su potencia máxima debe ser desarrollada en tres niveles: el mental, el inconsciente y el físico. La utilización de cualquiera de estos sin los otros, renderiza una obra incompleta y sin posibilidades de utilizar el poder completo disponible del artista. Utilizados en conjunto pueden actuar como un conducto creativo poderoso o conjurador de símbolos.

1 Agrippa, Henry Cornelius. The Philosophy of Natural Magic. Calgary: Theophania Publishing.
2011.

2 “Breakthrough in the Grey Room”, William S. Burroughs, Sub Rosa, SUB 33005-8, CD.

3 Rilke, Rainer Maria. Duino Elegies. New York: W.W.Norton & Co.

4 The supernal realm is defined as an intermediate realm between our conscious waking state and the hidden world of nature. It acts like a transcendental layer forming a continuum between our inner with the outer world.

5 Baudrillard, Jean. Simulacra and Simulation. Ann Arbor: University of Michigan Press, 1994.

6 Programing environments such as Max/MSP and Pd or Flash based web applications can scan for a particular format of files on a hard drive (i.e. wavs or jpegs for example) and subject them to chance procedures.

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